Jueves 8 de mayo marcó un giro notable en las condiciones meteorológicas de Argentina, con la llegada de fuertes nevadas que afectaron especialmente a sectores de la zona cordillerana y patagónica. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por nevadas intensas para cuatro provincias clave del país: Mendoza, Neuquén, Río Negro y Chubut.
Nevadas intensas y acumulaciones considerables
El SMN informó que estas provincias se verán afectadas por nevadas persistentes y de variada intensidad, algunas de ellas localmente fuertes. Se espera que la acumulación de nieve oscile entre 40 y 70 centímetros, aunque en ciertos sectores los valores podrían superarse ampliamente, especialmente en áreas de mayor altitud.
En la cordillera de Mendoza, el fenómeno se desarrolló desde las primeras horas del día, extendiéndose hacia Neuquén y llegando hacia el sur de la Patagonia, en Río Negro y Chubut, durante la noche. Este escenario meteorológico, marcado por bajas temperaturas y vientos intensos con ráfagas, incrementa notablemente el riesgo de condiciones adversas para quienes circulan por estas regiones.
Zonas bajo alerta amarilla: qué significa
El nivel amarillo en el sistema de alertas del SMN hace referencia a fenómenos meteorológicos potencialmente peligrosos, con capacidad de daño y posibles interrupciones de actividades cotidianas. Bajo estas condiciones, las poblaciones afectadas deben permanecer atentas a las indicaciones oficiales.
La Patagonia se prepara para el invierno
Con la proximidad del invierno, fenómenos como estos se tornan más frecuentes, especialmente en zonas como Bariloche, donde ya se registraron intensas nevadas. El contraste climático es notorio respecto a regiones como la Ciudad de Buenos Aires, que dejó atrás las lluvias mientras el sur del país se cubre de blanco invernal.


