Lluvias inesperadas antes del fin de semana en el AMBA
La Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense se preparan para un nuevo episodio de lluvias que, según los últimos informes de pronosticadores privados, podrían adelantarse al calendario original. Tras cuatro días consecutivos de precipitaciones —entre el viernes 16 y el lunes 19 de mayo—, se esperaba una pausa más prolongada. Sin embargo, los modelos meteorológicos ahora indican que el sábado 24 de mayo volverían a registrarse tormentas en la región del AMBA, con alta probabilidad de lluvia intensa y posible caída de granizo.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), por su parte, mantiene una postura prudente, aunque no descarta la inestabilidad atmosférica en los próximos días. La situación podría evolucionar rápidamente, por lo que se recomienda seguir con atención las actualizaciones diarias.
Fin del frío polar: suben las temperaturas en el centro del país
El aire polar, que afectó intensamente a la Capital Federal y zonas vecinas durante el inicio de la semana, comienza a despejarse desde hoy, miércoles 21 de mayo. La temperatura máxima alcanzará los 15 °C, marcando el inicio de un repunte térmico que continuará en los días siguientes.
Desde el viernes 23 de mayo, las mínimas volverán a los dos dígitos, generando una sensación más templada. Las máximas oscilarán entre los 17 y 20 °C, con el domingo 25 de mayo como el día más cálido: se espera un cielo mayormente despejado, mínima de 13 °C y máxima de 18 °C, condiciones ideales para actividades al aire libre en el marco de la jornada patria.
Perspectiva para los próximos días y comienzo de junio
Si bien el fin de semana largo promete condiciones mayormente agradables, las lluvias del sábado 24 podrían ser el último episodio húmedo antes de una racha de estabilidad que se prolongaría hasta fin de mes.
No obstante, junio traerá consigo el invierno pleno: los pronosticadores advierten que el frío volverá a instalarse con fuerza desde los primeros días del mes, y no se irá hasta mediados de agosto, lo que anticipa una temporada invernal prolongada y rigurosa.
La evolución de los sistemas frontales y la variabilidad de las masas de aire siguen siendo clave para definir el comportamiento del clima en la región pampeana, especialmente en un año marcado por anomalías térmicas y precipitaciones irregulares.


