Una transición abrupta hacia condiciones invernales
El mes de mayo en Argentina está transitando una etapa de fuertes contrastes climáticos. Tras un arranque con temperaturas anómalamente elevadas, un cambio de patrón atmosférico marca el ingreso de una masa de aire polar, que avanzará desde el sur hacia el norte, afectando de manera directa a Neuquén y Río Negro con un descenso térmico muy pronunciado.
El ingreso de esta corriente de aire frío comenzará a consolidarse entre el miércoles 28 y el jueves 29 de mayo, según advirtió el meteorólogo Leonardo De Benedictis. Este fenómeno afectará no solo al norte de la Patagonia, sino también a la zona Pampeana y la región de Cuyo, provocando heladas intensas y temperaturas mínimas propias del pleno invierno.
Lluvias, tormentas y nieve: la antesala del frío extremo
Antes del arribo de este aire polar, se esperan condiciones de inestabilidad atmosférica que afectarán gran parte del centro y noreste del país. Ya desde este sábado 24 de mayo, se registran tormentas fuertes en Corrientes, Misiones y el norte de Entre Ríos, donde el Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta por precipitaciones de hasta 70 milímetros, acompañadas de ráfagas de viento, granizo y actividad eléctrica significativa.
Durante el fin de semana y hasta el martes 27, persistirán las lluvias intermitentes y las tormentas dispersas especialmente en la franja este del país, preparando el escenario para el posterior ingreso de la masa polar.
Nevadas en sectores cordilleranos
En las áreas cordilleranas de Neuquén y Río Negro, el ambiente frío será suficiente para generar nevadas en diversos sectores, fenómeno que anticipa un invierno prematuro en estas provincias. El contraste será especialmente marcado luego de una primera mitad de mayo dominada por vientos del norte y registros térmicos más propios de febrero que de esta etapa del año.
Con esta nueva irrupción, el clima otoñal cede definitivamente al dominio invernal, con temperaturas mínimas que descenderán a valores más comunes en junio o julio, dejando atrás el calor atípico que caracterizó el inicio del mes.


