Buenos Aires y el Conurbano bonaerense se preparan para un nuevo escenario climático que se aleja de lo previsto inicialmente: las lluvias se intensifican y se extenderán varios días más, acompañadas por una irrupción de aire polar que marcará un antes y un después en este otoño 2025.
Lluvias persistentes e inestabilidad en el AMBA
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que, tras las precipitaciones aisladas registradas durante la madrugada del sábado 24 de mayo, el panorama climático inestable continuará afectando al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Aunque las lluvias más intensas del día se esperan hacia las 15:00 horas, la posibilidad de nuevos chaparrones persistirá durante toda la jornada.
Para el domingo 25 de mayo, se pronostica una nueva reactivación de lluvias hacia la tarde-noche, en Capital Federal y los partidos del conurbano, luego de un breve respiro sin precipitaciones. El panorama no mejora a corto plazo: las lluvias podrían continuar hasta el miércoles 28, según los informes actuales del SMN y otras fuentes privadas de pronóstico.
Llega el frío polar: cambios drásticos desde el lunes
A partir del lunes 26 de mayo, comenzará a sentirse el impacto de una masa de aire polar que primero ingresará por la Patagonia y luego afectará de lleno al centro del país, incluida Buenos Aires. Ese mismo día, las condiciones volverán a deteriorarse, con más lluvias y chaparrones, y temperaturas que todavía se mantendrán relativamente elevadas, con máximas cercanas a los 18 °C y altos niveles de humedad.
No obstante, a partir del martes 27, se espera un descenso térmico muy marcado, acompañado por fuertes vientos del sur, con ráfagas que podrían superar los 50 km/h. Esta situación profundizará la sensación de frío y dará lugar a jornadas especialmente gélidas y ventosas.
Una semana con temperaturas inusualmente bajas
Desde el miércoles 28 y durante jueves y viernes, se prevé una persistencia de aire frío que hará de estas jornadas posiblemente las más frías del año hasta ahora en Buenos Aires. Las mínimas caerán hasta los 5 °C o incluso algo por debajo, con sensación térmica aún menor por efecto del viento.
Pero lo más destacable serán las máximas atípicamente bajas, que apenas rondarían entre los 11 y 13 °C, en el contexto de un cielo nublado e inestable y con fuertes vientos constantes. Esta combinación reforzará una sensación térmica muy baja, especialmente en horas de la mañana y al anochecer.
El otoño en Buenos Aires se intensifica, y lo que parecía un par de días inestables se ha transformado en una semana completa de clima severo, con lluvias, vientos intensos y una ola de frío que anticipa lo que podría ser un invierno especialmente crudo.


