Este lunes 26 de mayo, varias regiones de Argentina se encuentran bajo alerta amarilla emitida por el Servicio Meteorológico Nacional, que advierte sobre la posibilidad de vientos intensos, nevadas persistentes y lluvias fuertes que podrían generar interrupciones en las actividades cotidianas y riesgos para la población.
Provincias afectadas por la alerta amarilla
Las provincias que se encuentran bajo advertencia meteorológica son:
Neuquén, especialmente en las zonas cordilleranas, donde se prevén precipitaciones acumuladas entre 20 y 30 mm, con posibilidad de nevadas en áreas elevadas. En sectores costeros de esta provincia, la precipitación acumulada oscilaría entre 10 y 20 mm. Además, áreas como Collón Curá, Zapala y la zona baja de Aluminé serán afectadas por vientos del oeste con velocidades de 45 a 60 km/h y ráfagas que pueden superar los 90 km/h.
En el sur de Mendoza, también se esperan nevadas en la franja cordillerana, con acumulados que podrían alcanzar entre 15 y 30 cm, principalmente en cotas altas.
Río Negro será escenario de lluvias persistentes, especialmente en sectores como San Carlos de Bariloche, Pilcaniyeu y Ñorquincó, donde se estiman acumulados de 20 a 30 mm, sin descartarse nieve en las zonas montañosas.
En la provincia de Santa Cruz, se aguardan nevadas moderadas en la meseta, con acumulación estimada entre 10 y 15 cm. En la zona cordillerana de la provincia, la nieve podría llegar hasta 30 cm en algunos puntos.
Tormentas para la provincia de Buenos Aires
Mientras tanto, Buenos Aires también será escenario de condiciones climáticas severas. Se pronostican tormentas fuertes, con actividad eléctrica, granizo, fuertes ráfagas de viento y abundantes precipitaciones en períodos cortos. Se esperan entre 30 y 70 mm de lluvia acumulada, aunque esos valores podrían ser superados en forma puntual.
Qué significa la alerta amarilla
El Sistema de Alerta Temprana del SMN clasifica los fenómenos meteorológicos según su peligrosidad:
La alerta amarilla, vigente hoy en distintas regiones del país, indica fenómenos con capacidad de daño y riesgo de interrupción de actividades habituales, como el tránsito, actividades escolares o laborales al aire libre. Aunque no se trata del nivel más grave, sí implica la necesidad de estar atentos a las condiciones cambiantes del clima y seguir los reportes oficiales.
La alerta roja es la más extrema, mientras que las alertas naranja y verde representan niveles de severidad intermedios, siendo la verde indicativa de condiciones sin riesgos significativos.
Lunes 26 de mayo comienza con un panorama meteorológico muy dinámico, afectando amplias zonas de la Patagonia, el centro y el este del país, con fenómenos que podrían extenderse durante los próximos días.


