Una ola de frío histórica avanza sobre Argentina, marcando uno de los días más fríos del año y generando un cambio abrupto en las condiciones meteorológicas en todo el territorio.
Frío extremo en todo el país
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), una masa de aire polar de origen antártico ha comenzado a desplazarse desde el sur hacia el norte del país. Esta irrupción gélida traerá temperaturas mínimas cercanas o inferiores a los -4 °C en regiones del centro y norte argentino, como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, el norte de Buenos Aires y parte del Litoral.
En la Patagonia, especialmente en provincias como Santa Cruz, Tierra del Fuego y sectores de Chubut y Río Negro, se espera que el termómetro descienda más allá de los -10 °C, con valores negativos incluso durante la tarde. Esta situación extrema no es frecuente para esta época del año y requiere atención por su intensidad.
Lluvias al inicio de la ola polar
Antes de que el frío se consolide, el ingreso de la masa polar estará acompañado de lluvias significativas, sobre todo en la región pampeana y el norte del país. En áreas de Buenos Aires, el Litoral y parte del NOA, se esperan precipitaciones persistentes y, en sectores elevados, nevadas o aguanieve.
Las lluvias podrían mantenerse hasta que el aire frío se afiance completamente, lo que generará un descenso brusco de temperatura posterior al paso del frente húmedo.
Posibles récords térmicos
Si se confirman los pronósticos, este evento podría marcar récords de temperatura mínima para el mes de mayo, especialmente en zonas donde no son habituales registros tan bajos en esta parte del otoño.
Se espera que las heladas sean generalizadas, incluso en áreas donde raramente se presentan antes del invierno, afectando cultivos, caminos rurales y generando condiciones de alto riesgo para la salud de poblaciones vulnerables.
Una semana marcada por el aire polar
El aire polar dominará las condiciones durante varios días, con máximas que no superarán los 8 a 10 °C en gran parte del país y sensaciones térmicas aún más bajas debido al viento persistente del sudoeste. Este patrón climático promete ser uno de los más severos del año.
Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y muchas otras ciudades vivirán jornadas grises, húmedas y muy frías, con un ambiente propio del invierno más crudo.


