Con el inicio oficial del invierno previsto para el 21 de junio, se abre un período donde el comportamiento climático estará marcado por la neutralidad del fenómeno El Niño. Esto implica que, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), no habrá una influencia significativa del patrón oceánico-atmosférico sobre la evolución de las temperaturas y las precipitaciones durante junio, julio y agosto de 2025.
Qué significa un invierno en fase neutral
Según explicó Cindy Fernández, comunicadora del SMN, encontrarse en fase neutral implica que ni El Niño ni La Niña están activos. Esto significa que no hay una fuerza externa dominante que condicione el comportamiento del clima en el país. Esta neutralidad puede traducirse en una mayor influencia de otros factores locales o regionales, como la circulación atmosférica o los frentes fríos.
Fernández también recordó que estos fenómenos, cuando están presentes, pueden extenderse durante meses o años y tienen gran impacto global. De hecho, la última fase La Niña duró tres años consecutivos, con repercusiones notables en todo el territorio argentino.
Lluvias invernales: más agua en el sur del Litoral
Uno de los datos más destacados del informe climático trimestral del SMN es la previsión de precipitaciones por encima de lo normal en el sur del Litoral, especialmente en Entre Ríos. Este incremento en las lluvias podría representar un desafío importante para las actividades agropecuarias y el manejo de los recursos hídricos.
En contraste, otras regiones como el este de Salta, el centro-oeste de Formosa y Chaco, Santiago del Estero, el oeste de Santa Fe, Córdoba, el este de San Luis y el este de la provincia de Buenos Aires se mantendrán con valores normales de precipitación. Esto podría favorecer una cierta estabilidad hídrica en áreas que, en años anteriores, fueron afectadas por sequías intensas o lluvias desmedidas.
No obstante, la norte de la Patagonia y zonas de Cuyo presentarán precipitaciones por debajo de lo habitual, una condición que podría agravar la disponibilidad de agua para riego y consumo humano en esas regiones.
Temperaturas estacionales: un invierno sin extremos
El mismo informe señala que, en cuanto a temperaturas, se espera que en Entre Ríos y otras zonas del país predominen valores dentro del rango normal. Esto implica que, si bien se sentirá el descenso térmico característico del invierno, no se anticipan olas de frío severas ni extremos fuera de lo común.
Este panorama puede dar lugar a un invierno relativamente estable, sin sobresaltos térmicos, pero con algunas variaciones locales que podrían modificar la percepción del frío en diferentes momentos del trimestre.
Qué esperar en los próximos meses
A pesar de que El Niño no influirá directamente, el comportamiento del invierno 2025 será clave para actividades como la siembra, la cría de ganado, el turismo invernal y la infraestructura energética. Las lluvias más abundantes en sectores específicos, como Entre Ríos, podrían demandar atención especial, mientras que las temperaturas neutras ofrecen un escenario más previsible, aunque siempre sujeto a cambios dinámicos en la atmósfera.
La recomendación de los expertos del SMN es mantenerse atentos a los pronósticos actualizados, especialmente en un invierno donde la ausencia de fenómenos globales dominantes deja espacio a fluctuaciones climáticas más locales.


