Martes con leve alivio, pero el frío vuelve con fuerza
Este martes 17 de junio, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) atraviesa una jornada con una ligera mejora térmica, luego de varios días dominados por un aire polar persistente. Según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera que la temperatura mínima ronde los 11 °C, mientras que la máxima se mantendrá en torno a los 16 °C, brindando un pequeño respiro en medio de una semana caracterizada por el frío.
Miércoles y jueves: se intensifica la ola polar
La tregua térmica será breve. El miércoles, las condiciones volverán a cambiar con el ingreso de una nueva masa de aire frío, lo que provocará un descenso marcado: la mínima será de 8 °C y la máxima apenas alcanzará los 15 °C. Pero el día más frío de la semana será el jueves 19, con una mínima estimada de 6 °C y una máxima que no superará los 14 °C en Ciudad de Buenos Aires y alrededores.
Cielo mayormente nublado y sin lluvias hasta el domingo
Aunque el frío será protagonista, no se esperan precipitaciones en Capital Federal ni en el Gran Buenos Aires al menos hasta el domingo. Sin embargo, se anticipa que el cielo se mantendrá mayormente cubierto durante varios momentos de la semana, reforzando la sensación térmica baja, sobre todo en las primeras horas del día y al caer la tarde.
El frío en el cuerpo: comidas ideales para mantenerse abrigado
En este contexto de temperaturas invernales, el cuerpo necesita más energía para mantener su calor interno. Por eso, se vuelve fundamental optar por comidas calientes, nutritivas y reconfortantes.
El guiso de lentejas aparece como una opción clave: rico en proteínas vegetales, hierro y fibra, combina perfectamente con verduras y carnes, siendo ideal para recuperar el calor. Otro plato emblemático del frío es el locro, una preparación tradicional que mezcla maíz blanco, zapallo, porotos, carnes y embutidos, perfecto para un día de bajas temperaturas.
La sopa crema de calabaza, además de ligera, aporta betacarotenos y una textura cálida que reconforta. El puchero, con cortes de carne con hueso, papas, zanahorias y repollo, ofrece una combinación balanceada de nutrientes esenciales.
Por último, la polenta con tuco no falla: es económica, saciante y proporciona una sensación de abrigo inmediato con su textura espesa y su capacidad para retener el calor corporal.
Buenos Aires se sumerge de lleno en un panorama climático típico del invierno austral, en donde cada jornada se convierte en un desafío térmico que, sin embargo, puede enfrentarse también desde la cocina.


Martes con leve alivio, pero el frío vuelve con fuerza