
Frío polar, vientos del sur y nieve en Buenos Aires
La responsable de este evento fue una masa de aire de origen polar, que durante el fin de semana avanzó desde el sur del país y generó una marcada caída de temperaturas. El domingo por la tarde, las primeras precipitaciones invernales comenzaron a registrarse como nieve y aguanieve en sectores del sur de La Pampa y el interior de la Provincia de Buenos Aires, especialmente en localidades como Saavedra, Puan y Sierra de la Ventana, donde el paisaje se tiñó de blanco y las imágenes se viralizaron rápidamente.
Durante la noche del domingo, el sistema se desplazó hacia el centro del país, y en la madrugada del lunes, ya se registraban copos de nieve en distintos barrios del Gran Buenos Aires, con una débil acumulación sobre techos, autos y espacios verdes.
Nevadas en el conurbano: José C. Paz, Luján, Chascomús y más
Vecinos de José C. Paz, San Miguel, Pilar, Malvinas Argentinas, Chascomús, San Miguel del Monte, Luján y Cañuelas, así como de zonas rurales del oeste del AMBA, registraron la caída de nieve. En muchos de estos lugares, los copos fueron visibles durante varios minutos, un evento muy poco frecuente en esta región.
En Ezeiza, Florencio Varela y sectores de La Plata, en cambio, se reportaron lloviznas frías con características de aguanieve, fenómeno igualmente raro para esta época.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que las temperaturas mínimas del domingo rozaron los 0 °C, mientras que las máximas no superaron los 8 o 9 °C. La sensación térmica fue aún más baja debido a vientos intensos del sur, con ráfagas de hasta 80 km/h, que reforzaron el ambiente gélido.
Condiciones ideales en altura: cómo se formó la nevada
Lo que permitió la formación de nieve no fue solo el frío en superficie, sino también la presencia de aire muy frío en capas medias de la atmósfera, una condición que no siempre se da en los inviernos porteños. En esta ocasión, se combinó además con un sistema de baja presión sobre el Atlántico, que aportó la humedad necesaria y una significativa nubosidad.
Según explicó la meteoróloga Cindy Fernández, vocera del SMN, “se dieron las condiciones ideales: aire muy frío en capas bajas y medias, y humedad suficiente. Aunque no hubo grandes acumulaciones, técnicamente sí hubo caída de nieve en el conurbano, algo que no ocurre todos los años”.
Recuerdo de 2007 y el frío que no afloja
Este evento despertó el recuerdo de la nevada del 9 de Julio de 2007, cuando tanto la Ciudad de Buenos Aires como el Gran Buenos Aires quedaron cubiertos por completo. Para encontrar un episodio similar, hay que retroceder hasta 1918, lo que muestra la rareza de estos fenómenos en esta región.
Aunque esta vez la Ciudad de Buenos Aires no vio caer copos, sí se mantiene bajo alerta amarilla por vientos fuertes durante toda la jornada. Se pronostican temperaturas mínimas cercanas al punto de congelación y máximas que apenas superarán los 10 °C, al menos hasta el miércoles, cuando podría comenzar una mejora gradual en las condiciones.
El invierno austral sigue mostrando su rostro más crudo, y con él, la posibilidad real de que nuevos fenómenos invernales sigan sorprendiendo a lo largo de Junio y Julio.

