Inicio polar para un invierno que podría ser templado
El invierno 2025 comenzó con un impacto contundente: heladas generalizadas, temperaturas bajo cero y una masa de aire polar que domina gran parte del país. Sin embargo, según el último informe climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) —publicado el 26 de junio— se anticipa un cambio progresivo en las condiciones a partir de julio.
Durante los primeros días del mes, el frío extremo continuará afectando especialmente a la región central y al Área Metropolitana de Buenos Aires. Las mínimas previstas podrían descender hasta 1°C, e incluso por debajo de 0°C, hacia el martes 2 de julio. Si estas condiciones se mantienen durante tres días consecutivos, se podría declarar la primera ola de frío oficial del año, lo que requiere mínimas inferiores a 3,8°C y máximas por debajo de 12,7°C en igual período.
Julio, agosto y septiembre: más cálidos, con excepción del Noreste
A pesar de este inicio gélido, el SMN proyecta para el trimestre julio-agosto-septiembre temperaturas normales o superiores a las históricas en casi todo el país. Las regiones con mayor probabilidad de registrar valores térmicos elevados incluyen al NOA, Cuyo, el centro, Buenos Aires, La Pampa y la Patagonia, con una chance de hasta 45% de superar los promedios.
El Noreste argentino, en cambio —que comprende a Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y sectores del este de Salta y Santiago del Estero— mantendría condiciones climáticamente normales, sin grandes desvíos respecto a los registros históricos.
No obstante, el informe subraya que estas proyecciones reflejan tendencias promedio y no descartan la aparición de eventos puntuales de frío extremo, como heladas intensas o jornadas particularmente frías.
Lluvias: normalidad en Buenos Aires y el Litoral, más sequía hacia el oeste
En cuanto a las precipitaciones, el patrón es más irregular. En el AMBA y el sur del Litoral —incluyendo el noreste de Buenos Aires— se espera un trimestre con lluvias normales o superiores a lo normal, también con una probabilidad del 45% de superar los acumulados medios para esta estación.
Por otro lado, el oeste de Córdoba, el oeste de Santa Fe, Cuyo y buena parte de la región cordillerana —desde el norte andino hasta la Patagonia— podrían atravesar condiciones más secas de lo habitual.
En el resto del territorio nacional, se espera una situación climática promedio, sin grandes desvíos en las precipitaciones estacionales.
Un invierno sin Niño ni Niña: condiciones neutrales y pronósticos complejos
Este invierno se desarrolla en un contexto climático neutral, sin influencia directa del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). En estos escenarios, los modelos se basan en la climatología estadística y reflejan una alta incertidumbre, con probabilidades similares de registrar temperaturas por encima, por debajo o dentro del promedio, salvo indicaciones específicas de los modelos dinámicos.
El SMN considera que este invierno 2025 será seco en términos de precipitaciones, pero con temperaturas superiores al promedio estacional, lo que lo convierte en un período atípico si se lo compara con inviernos anteriores marcados por La Niña o El Niño.
El inicio de julio será frío y riguroso, pero los modelos sugieren una recuperación térmica gradual hacia mediados del mes. De cumplirse las proyecciones, el trimestre podría finalizar con un ambiente más templado y precipitaciones por encima de lo normal en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.


