El invierno se instaló con fuerza en el centro del país y la provincia de Córdoba se convirtió, en este inicio de julio, en el epicentro del frío más crudo del año. La mañana de este martes 2 de julio de 2025 amaneció con temperaturas gélidas, empujando los registros hacia valores históricos y obligando a la población a enfrentar un aire polar que no da tregua.
El frío intenso golpea el sur y oeste de Córdoba
Durante la madrugada, el aire frío acumulado en capas bajas y la ausencia total de nubosidad provocaron una fuerte caída térmica en varias zonas rurales del interior. Según los registros del meteorólogo Rafael Di Marco (@Meteorafa), Río Cuarto, en su sector rural oeste, fue nuevamente la localidad más afectada, alcanzando un impactante -10,4°C, cifra que la posiciona al tope del ranking provincial de este martes.
Muy cerca en los valores extremos, se encuentran Vicuña Mackenna con -9,9°C y Los Reartes, que descendió hasta -9,6°C, confirmando así que el sur y el oeste cordobés concentran las condiciones más severas de la ola polar.
Varias localidades cordobesas superaron los -9°C
En total, al menos diez localidades marcaron temperaturas inferiores a los -9°C, consolidando una de las mañanas más frías del año en Argentina. Corral de Bustos y La Cruz empataron en -9,6°C, seguidas por General Roca con -9,4°C, Piedra Blanca con -9,3°C y San Agustín junto a Inriville, ambas con -9,1°C. Parador El Cóndor también se sumó al registro extremo con -9°C exactos.
Incluso en sectores más alejados de las sierras y del sur cordobés, como Villa de María del Río Seco, se sintió la intensidad de la ola polar, registrando -8,9°C.
La ciudad de Córdoba también sintió el rigor polar
Aunque algo más atenuado por el efecto urbano, el frío no dio respiro en la capital provincial. En la estación meteorológica de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), el termómetro descendió hasta los -5,7°C, obligando a muchos vecinos y vecinas a salir bien abrigados, con bufandas, guantes y termos de mate como aliados inevitables.
En tanto, en el norte cordobés, Jesús María marcó una mínima de -4°C, lo que si bien resulta algo menos extremo, se mantiene por debajo del punto de congelación.
Una ola polar que se afianza en pleno invierno
Este tipo de registros no solo reafirman la presencia de una masa de aire de origen polar, sino que además evidencian la intensidad del fenómeno en julio, uno de los meses más fríos del año en el centro de Argentina. La persistencia de altas presiones, cielos despejados y vientos calmos durante las noches, sigue favoreciendo estos descensos térmicos, especialmente en zonas rurales, donde la radiación nocturna escapa con mayor facilidad al espacio.


