Jueves 24 de Julio, según detalla el Servicio Meteorológico Nacional, San Juan despierta con un amanecer frío de 4 °C y aguarda una temperatura máxima que roza los 17 °C. El firmamento se muestra parcialmente cubierto, mientras una brisa del sudoeste avanza y, con el correr de las horas, se transforma en una corriente procedente del oeste, aportando matices nubosos que varían entre leve y moderado.
La autoridad meteorológica mantiene alerta amarilla por la llegada del viento Zonda, fenómeno característico de la región cordillerana: se estiman velocidades sostenidas de 35 a 50 km/h con ráfagas que podrían rozar los 70 km/h. El aviso abarca la Precordillera de Calingasta, la Precordillera de Pocito, la Precordillera de Rivadavia, la Precordillera de Sarmiento, además de Ullum y el departamento de Zonda. Este soplo cálido y extremadamente seco reduce la visibilidad, dispara de forma repentina la temperatura ambiente y provoca una humedad relativa ínfima.
El carácter desértico del clima sanjuanino se impone otra vez: escasísimas precipitaciones, marcadas amplitudes térmicas y la triple influencia de los vientos Zonda, Sur y del Norte. En pleno invierno, la provincia exhibe mínimas que habitualmente se deslizan bajo cero, aunque el Zonda, nacido al pie de la Cordillera de los Andes, irrumpe para inyectar calor y sequedad incluso en los días más fríos.
Sobre un territorio de 89 651 km², el relieve montañoso domina la escena con roquedales abruptos, valles oasis de aluvión y ríos de deshielo que alimentan la vida productiva. Los oasis tectónicos concentran población y actividades económicas, mientras en las elevaciones circundantes afloran vastos yacimientos mineros y hallazgos paleontológicos de alto valor científico.


