Buenos Aires se encuentra bajo una fuerte advertencia meteorológica debido a la llegada de tormentas intensas que afectarán tanto a la Ciudad Autónoma como a gran parte de la Provincia de Buenos Aires. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido dos alertas simultáneas: una de nivel amarillo y otra de nivel naranja, indicando un riesgo importante de fenómenos meteorológicos peligrosos.
¿Qué significan los niveles de alerta emitidos?
La alerta amarilla, vigente desde la noche del lunes 26 de mayo, tiene un carácter preventivo, ya que si bien los fenómenos pueden causar interrupciones temporales, en general no revisten un peligro grave para la mayoría de las personas.
Sin embargo, la alerta naranja marca un escalón superior de severidad. Emitida para la madrugada del martes 27 de mayo, implica un riesgo meteorológico significativo con la posibilidad de inundaciones locales, fuertes ráfagas de viento, actividad eléctrica frecuente y granizo. Es un escenario que puede provocar daños materiales importantes y poner en riesgo a personas vulnerables.
La hora crítica: entre las 2 y las 5 de la madrugada
De acuerdo con Meteored, las tormentas más severas llegarán en la madrugada del martes, con pico de intensidad a las 5:00, cuando se espera una probabilidad de precipitaciones del 90%. Durante este tramo horario, se anticipan precipitaciones intensas, posibles ráfagas de viento superiores a los 60 km/h, y acumulados de lluvia que podrían superar los 40 milímetros en pocas horas.
Recomendaciones del SMN y seguimiento
Aunque no corresponde dar consejos, cabe destacar que el SMN seguirá actualizando sus informes durante las próximas horas. La situación meteorológica puede evolucionar rápidamente, por lo que es fundamental seguir la información oficial en tiempo real para conocer los cambios en la intensidad, trayectoria y duración de las tormentas.
Buenos Aires, durante esta madrugada del 27 de mayo, enfrentará un episodio de tiempo severo con potencial para causar alteraciones urbanas y dificultades en la circulación.


