Qué está pasando con el clima en Buenos Aires
En plena ola de frío polar, la provincia de Buenos Aires se encuentra bajo una alerta meteorológica por graupel, un tipo de precipitación poco común que suele confundirse con nieve, aunque posee características muy distintas. Esta semana, con temperaturas extremadamente bajas y condiciones atmosféricas particulares, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó que podría registrarse graupel en la zona este de la provincia, incluso en sectores cercanos a la costa atlántica bonaerense.
Qué es el graupel y por qué se forma ahora
El graupel, también conocido como nieve granulada, se forma cuando los copos de nieve que caen desde niveles altos de la atmósfera pasan por una capa de aire ligeramente más cálido, lo suficiente como para derretirse parcialmente. Esas gotas se recongelan al rededor de cristales de hielo, transformándose en pequeñas bolitas blancas y blandas, parecidas al telgopor.
Este fenómeno ocurre con nubosidad inestable y chaparrones intermitentes, típicamente acompañados de sol entre nubes, como indicó el SMN desde su cuenta oficial en X. En estas condiciones, especialmente con el ingreso de aire frío marítimo desde el Atlántico, se favorece la formación de graupel sobre zonas costeras como Mar del Plata o el partido de la Costa.
Dónde se registran las temperaturas más bajas
En las zonas serranas del sur bonaerense, como Sierra de la Ventana, Villa Ventana y Tornquist, el frío se hace sentir con mayor intensidad. Esta semana se han registrado mínimas de hasta -2 °C, y se espera que continúen las heladas durante varios días. Aunque el año pasado hubo nevadas en estas regiones, esta semana no se pronostican condiciones favorables para que eso vuelva a ocurrir.
Qué tiene que pasar para que nieve en Buenos Aires
Para que nieve en la provincia, se deben cumplir tres condiciones esenciales:
- Aire frío en toda la columna atmosférica, no solo en superficie. Las temperaturas deben ser iguales o inferiores a 0 °C desde las capas altas hasta el suelo.
- Alta humedad ambiental, indispensable para la formación de nubes cargadas de cristales de hielo.
- Precipitaciones activas, con nubes suficientemente frías como para que los copos de nieve no se derritan antes de llegar al suelo.
Actualmente, si bien se cumple el primer punto en varias zonas de la provincia, la combinación con la humedad y el tipo de nubosidad presente no resulta suficiente como para generar nevadas. En su lugar, la atmósfera favorece la aparición de graupel o incluso lluvia helada, según el lugar y el momento del día.
Cómo diferenciar graupel, nieve y otras precipitaciones invernales
Lluvia: Ocurre cuando los copos de nieve se derriten completamente al atravesar una capa de aire más cálida y llegan al suelo como agua líquida.
Lluvia helada: Sucede cuando el agua líquida llega subenfriada al suelo y se congela instantáneamente al contacto con superficies frías, generando peligrosas capas de hielo.
Aguanieve: Los copos atraviesan una capa cálida poco profunda, lo que produce una mezcla de nieve y gotas, sin acumulación sólida en el suelo.
Nieve: Los copos caen íntegros desde nubes frías, sin cruzar capas cálidas, y se depositan como capa blanca sobre el suelo.
Graupel: Es el resultado de la solidificación de gotas alrededor de un núcleo de nieve, lo que forma pequeñas bolitas de hielo suaves, que caen con aspecto de nieve granulada y no generan acumulación significativa.
En resumen, Buenos Aires se encuentra bajo un contexto invernal riguroso, con una combinación de fenómenos que evidencian la llegada plena del frío. Aunque la nieve no es inminente, el graupel se hace presente como una curiosidad meteorológica que sigue sorprendiendo a los habitantes de la provincia.


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