Lluvias intensas vuelven al AMBA tras 26 días de sequía
En la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, el clima cambia abruptamente este jueves 12 de junio de 2025. Después de casi un mes sin precipitaciones, el regreso de las lluvias se adelanta, y aunque no se esperan tormentas severas, sí podrían registrarse chaparrones intensos y posible caída de granizo, según alertan tanto pronosticadores privados como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
La última lluvia significativa se remonta a la madrugada del sábado 17 de mayo, cuando una fuerte tormenta provocó inundaciones, alertas rojas en el norte bonaerense y acumulados que superaron los 400 mm en algunas zonas. Desde entonces, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) vivió un período seco, con impactos visibles en el ambiente: estrés hídrico en el arbolado urbano, aumento de polvo ambiental y espacios verdes deshidratados.
Viernes 13 de junio: inestabilidad y lluvias desde la madrugada
El SMN anuncia que las precipitaciones comenzarán en las primeras horas del viernes, con lluvias persistentes a lo largo del día. La madrugada y la mañana del viernes 13 de junio marcarán el inicio de un episodio húmedo que se prolongará hasta la noche, justo en la antesala del fin de semana largo.
El pronóstico indica que los chaparrones más intensos se darán hacia el final del viernes, cuando la atmósfera se muestre más inestable. Por ahora, no se anticipan tormentas eléctricas severas, pero la posibilidad de granizo aislado y ráfagas de viento no se descarta completamente.
Sábado 14: tormentas al amanecer y mejora hacia la noche
Durante la madrugada y la mañana del sábado, continuarán las tormentas en el AMBA, aunque con menor intensidad respecto al día anterior. Hacia el mediodía, se esperan lluvias dispersas, y luego, una mejora gradual del tiempo. Desde la noche del sábado y durante el resto del fin de semana largo, el pronóstico anticipa condiciones más estables, sin probabilidad de nuevos chaparrones en la región.
Impacto urbano del regreso de las lluvias
La llegada de esta tanda de precipitaciones no solo traerá alivio hídrico al ecosistema urbano, sino también consecuencias inmediatas en la movilidad, con calles resbaladizas y posibles anegamientos en puntos críticos del Gran Buenos Aires. Será clave tener en cuenta el cambio en el estado del tiempo, especialmente para quienes viajen o tengan actividades programadas al aire libre durante el inicio del receso extendido.
El viernes 13 y sábado 14 de junio marcan así el regreso del clima lluvioso al corazón de la región más poblada del país, después de 26 días de tiempo seco y temperaturas por encima de lo habitual para este tramo del otoño porteño.


