Fuertes lluvias y un cambio en el ambiente marcan el final de mayo
En México, la atmósfera se transforma radicalmente en estos últimos días de mayo y los primeros de junio, gracias a la inminente formación del ciclón tropical Alvin, la presencia de un frente frío y el posible despertar del Giro Centroamericano. Se esperan lluvias de fuertes a torrenciales que alcanzarán a más de 20 entidades del país, extendiéndose durante los próximos 7 a 15 días.
Ciclón Alvin: protagonista del inicio de la temporada de lluvias
El océano Pacífico se convierte en el epicentro de una actividad ciclónica temprana con la probable formación de Alvin, el primer ciclón de la temporada. Su trayectoria prevista es al noroeste, frente a las costas de Guerrero, Colima y Jalisco, sin tocar tierra inicialmente, pero inyectando abundante humedad que derivará en precipitaciones extensas. No se descarta que este sistema alcance la categoría de huracán hacia el fin de semana, aunque con cambios constantes en su desplazamiento. Modelos recientes sugieren una posible cercanía a Baja California Sur y Sinaloa, aunque ya debilitado.
Frente frío y Giro Centroamericano intensifican el panorama lluvioso
Paralelamente, uno de los últimos frentes fríos cruzará el noreste mexicano, generando lluvias importantes en Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y el Golfo de México, extendiéndose hacia el centro del país. En la primera semana de junio, se anticipa la posible activación del Giro Centroamericano, un fenómeno de circulación amplia que podría extender su influencia a Chiapas, Tabasco, Veracruz, Oaxaca y parte del centro-sur mexicano, aumentando aún más las precipitaciones.
Acumulados de lluvia: beneficios y riesgos urbanos
Las proyecciones meteorológicas apuntan a acumulados de 70 a 150 mm en entidades como Jalisco, Michoacán, Ciudad de México, Estado de México, Morelos, Guerrero, Puebla, Hidalgo, Tlaxcala, Veracruz, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. En regiones montañosas y costeras, se podrían superar los 200 a 450 mm, generando granizadas y rachas de viento. Estas lluvias serán clave para aliviar la sequía y recuperar cuerpos de agua y vegetación, aunque también se espera que provoquen afectaciones urbanas como encharcamientos y deslaves.
Regiones del norte y occidente también recibirán precipitaciones
En estados como Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Chihuahua, Aguascalientes, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, las lluvias oscilarán entre 20 y 50 mm, con picos locales de 80 a 120 mm especialmente en zonas serranas. En contraste, entidades del noroeste como Sonora, Baja California y partes de Sinaloa, mantendrán precipitaciones escasas, entre 5 y 20 mm.
Temperaturas se regulan con el arribo de las lluvias
Las temperaturas seguirán siendo altas en las costas, alcanzando 30 a 40 °C, con sensación térmica de hasta 50 °C en el sur del Pacífico y el Golfo de México por efecto de la humedad. Sin embargo, en el Altiplano, se espera un descenso, con máximas de 15 a 25 °C, especialmente en tardes y madrugadas, gracias a las lluvias. Incluso en estados del norte como Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, se prevé una disminución de las máximas a 25-35 °C, moderadas por la nubosidad y el paso del frente frío.
Una atmósfera cambiante y dinámica se instala en México
El ambiente caluroso de mayo da paso a una atmósfera más fresca y húmeda, marcada por lluvias intensas, cielos nublados y una moderación térmica significativa. El arranque de junio promete una continuidad de estas condiciones, con un Giro Centroamericano activo y un ciclón Alvin potencialmente reforzando el régimen de lluvias en el país.


