Lluvia temprana y cielos cubiertos en Guadalajara
Este jueves 29 de mayo, Guadalajara comenzará la jornada con cielos mayormente cubiertos y un ambiente templado, con temperaturas mínimas de 18 °C al amanecer. Según el pronóstico más reciente de Meteored, la probabilidad de lluvia en la ciudad es del 70 %, lo cual marca un cambio importante en el patrón climático hacia el cierre de mayo.
Las primeras precipitaciones podrían registrarse desde la madrugada, extendiéndose de manera intermitente durante la mañana. Hacia la tarde, aunque la intensidad de la lluvia podría disminuir, persistirá la nubosidad con posibles chubascos dispersos, especialmente en la zona sur y centro del Área Metropolitana de Guadalajara.
Horario estimado de las lluvias y condiciones atmosféricas
Las lluvias están pronosticadas entre las 03:00 y 08:00 de la mañana, siendo más probables en las primeras horas del día. A lo largo de la jornada, el viento del este soplará con rachas de hasta 29 km/h, intensificándose entre las 13:00 y las 17:00, momento en que se prevé que la temperatura máxima alcance los 29 °C.
Estas condiciones son influenciadas por una zona de baja presión que se encuentra al sur de Michoacán, con un 100 % de probabilidad de desarrollo ciclónico en las próximas 48 horas. Este sistema se encuentra actualmente a unos 650 kilómetros al sur de Lázaro Cárdenas y se desplaza hacia el oeste-noroeste, lo cual favorece la inestabilidad atmosférica en buena parte del occidente del país, incluyendo a Jalisco.
Vigilancia meteorológica activa
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) han indicado que este fenómeno podría evolucionar a depresión tropical o tormenta tropical en las siguientes horas, lo que podría incrementar la humedad en el ambiente local y dar lugar a lluvias más intensas a partir del viernes.
Los habitantes de Guadalajara deben estar atentos a los avisos meteorológicos actualizados, especialmente ante la posibilidad de lluvias puntuales fuertes, actividad eléctrica, y la presencia de granizo en áreas aisladas. La combinación de temperaturas elevadas, alta humedad y nubosidad densa puede generar un ambiente pesado, típico del inicio del temporal de lluvias en el occidente mexicano.


