¿Qué es la Canícula y cómo impacta el clima en la capital?
Durante el verano, México experimenta su etapa más húmeda del año debido a la temporada de lluvias, que se extiende de junio a noviembre. Sin embargo, entre julio y agosto, ocurre una interrupción temporal en las precipitaciones conocida como Canícula, también llamada “sequía de medio verano” o “veranillo”. Este fenómeno trae consigo cielos mayormente despejados, una disminución significativa en la humedad y un ascenso marcado en la temperatura, que puede rozar los 40 grados Celsius en diversas regiones del país.
Efectos en la salud y en la vida diaria en Ciudad de México
Aunque Ciudad de México no es una de las entidades más afectadas por este fenómeno, debido a su altitud y a las características particulares de su clima, los efectos de la Canícula 2025 no pasarán completamente desapercibidos. Se espera un incremento en la temperatura diurna, acompañado por altos niveles de radiación solar y una sensación térmica que podría provocar golpes de calor y deshidratación severa, sobre todo en personas vulnerables como adultos mayores y niños.
Durante este periodo, que según las estimaciones del Sistema Nacional Meteorológico (SMN) iniciará en la segunda semana de julio y podría extenderse por 40 días, se anticipa una reducción de la humedad ambiental, lo que aumenta la sensación de bochorno, sobre todo en zonas urbanas con baja ventilación natural. A pesar de ello, las lluvias no desaparecerán del todo, por lo que pueden presentarse tardes con chubascos aislados, principalmente en zonas altas del Valle de México.
Impacto en la agricultura y en otras regiones del país
Las consecuencias más severas de la Canícula 2025 se sentirán en estados del sur y sureste del país, como Veracruz, Yucatán, Tabasco, Campeche, Chiapas y Guerrero, donde la disminución de lluvias puede poner en riesgo cultivos de maíz, frijol y caña de azúcar. En contraste, entidades como Querétaro, Zacatecas, Aguascalientes o Coahuila apenas percibirán variaciones debido a sus condiciones locales y su ubicación fuera del corredor canicular tradicional.
En lo que respecta a la Ciudad de México, si bien el fenómeno climático será más tenue, los efectos indirectos —como cambios bruscos de temperatura, aumento en la contaminación atmosférica y mayor demanda de servicios de salud— podrían hacerse notar en el desarrollo cotidiano de la vida urbana.
Tiempos difíciles para el campo y la ganadería
En zonas rurales del país, la Canícula trae consigo desafíos relevantes para la actividad agropecuaria, debido al déficit de agua y al estrés térmico que afecta tanto a los cultivos como al ganado. Esta situación podría reflejarse en una disminución de la productividad agrícola y en un impacto económico importante, especialmente en comunidades del sureste mexicano. La conservación de recursos hídricos se vuelve, por tanto, una prioridad durante esta etapa crítica del verano.


