Guadalajara, una de las ciudades más importantes del occidente de México, amaneció este martes 9 de julio bajo un ambiente templado, con condiciones atmosféricas que anticipan una jornada variable entre claros y lluvias. A medida que avanza el día, se espera una interacción entre la humedad estacional del verano y las corrientes de aire del Pacífico, lo cual marcará notoriamente el comportamiento del tiempo.
Temperaturas hoy en Guadalajara
La temperatura máxima alcanzará los 28 grados Celsius, mientras que la mínima descenderá hasta los 16 grados durante la madrugada. Estas cifras corresponden a un rango típico de verano en la región, influenciado por su altitud y ubicación en el Valle de Atemajac.
Durante la tarde, el ambiente será cálido, aunque con posibilidad de refrescarse en caso de registrarse precipitaciones. La sensación térmica podría elevarse brevemente, sobre todo en zonas urbanizadas como el Centro Histórico, Avenida Vallarta o los alrededores de Zapopan.
Probabilidad de lluvia y condiciones de nubosidad
Para este martes, la probabilidad de lluvia es del 40% durante el día, pero se incrementa de forma notable hasta un 87% durante la noche. Es decir, se anticipa una mayor inestabilidad nocturna, con posibilidad de lluvias moderadas a fuertes, acompañadas localmente por tormentas eléctricas y ráfagas de viento.
La nubosidad será del 71% en el transcurso del día, y alcanzará un 95% en la noche, lo que indica un cielo mayormente cubierto, con reducida visibilidad astronómica y menor ingreso de radiación solar directa en horas vespertinas.
Vientos y radiación solar
Los vientos soplarán con rachas de hasta 24 kilómetros por hora durante el día, disminuyendo a 18 kilómetros por hora por la noche, con dirección dominante del suroeste, como es común en esta temporada del año. En algunas zonas, especialmente en la periferia oeste y sur, estas ráfagas pueden provocar ligera caída de ramas o levantamiento de polvo.
En cuanto a la radiación ultravioleta, se espera un índice extremo de hasta 12 puntos, lo cual representa un riesgo muy alto para la piel expuesta, especialmente entre las 11:00 y las 15:00 horas. Este valor, aunque propio del verano tapatío, requiere especial atención por parte de la población.
Características del clima en Guadalajara durante julio
Guadalajara posee un clima templado subhúmedo subtropical, influenciado por su altitud superior a los 1,500 metros sobre el nivel del mar. La ciudad experimenta dos estaciones claramente diferenciadas: una seca y otra lluviosa.
El verano, particularmente julio, es considerado el mes más lluvioso del año, con presencia frecuente de chubascos vespertinos, alta humedad y días predominantemente nublados. A pesar de las precipitaciones, el ambiente durante las mañanas suele ser cálido y a menudo bochornoso.
En esta época, la temperatura tiende a estabilizarse cerca de los 26.5 grados, reduciendo el riesgo de calor extremo como el registrado en los meses de mayo y junio, cuando el termómetro ha llegado a los 35 grados Celsius.
Variabilidad climática en México
El caso de Guadalajara no es aislado. El territorio mexicano se caracteriza por su diversidad climática, dada su ubicación entre la zona tropical y la zona templada, atravesado por el trópico de Cáncer y delimitado por océanos, cordilleras y mesetas.
Mientras que en las altas montañas de Chihuahua las temperaturas pueden caer hasta -30 grados, en zonas como el desierto de Mexicali el calor puede superar los 50 grados. El promedio nacional de temperatura ronda los 19 grados, aunque en urbes como Hermosillo, Culiacán o Ciudad Juárez, las olas de calor son cada vez más severas.
A nivel histórico, la temperatura más alta registrada fue de 58.5 grados en San Luis Río Colorado, Sonora, el 6 de julio de 1966. En contraste, la mínima absoluta ocurrió en Madero, Chihuahua, el 27 de diciembre de 1997, cuando el termómetro descendió hasta -25 grados.
Los especialistas señalan que, producto del cambio climático, el país podría enfrentar una disminución de lluvias anuales y un incremento sostenido de las temperaturas, lo que ya ha provocado afectaciones graves en la agricultura, la ganadería y la calidad del aire en ciudades como la CDMX o Monterrey.


