Monterrey vive su temporada más intensa del año: la canícula, ese lapso abrasador que, entre Julio y Agosto, convierte al noreste mexicano en un verdadero horno. Aunque cada verano es caluroso en esta parte del país, hubo un año que quedó marcado para siempre en la memoria de sus habitantes por haber registrado la temperatura más alta en la historia moderna de la ciudad.
El fenómeno de la canícula suele extenderse por unos 40 días, y en regiones como Nuevo León, donde predomina un clima semiseco extremoso, la intensidad del calor es muy superior a la que se percibe en otras partes de México. Durante este periodo, las lluvias disminuyen drásticamente, y los rayos del sol golpean con una fuerza sofocante, elevando el termómetro a cifras que parecen irreales.
En zonas más elevadas y verdes, como las laderas de la Sierra Madre Oriental, la presencia de vegetación densa, matorrales y cuerpos de agua ayuda a moderar un poco el impacto del calor. Sin embargo, en áreas urbanas como Monterrey, el efecto es totalmente opuesto: el concreto y el asfalto intensifican las temperaturas, creando un ambiente casi imposible de tolerar en las calles.
La jornada más calurosa que se tenga registrada ocurrió el 22 de Junio de 1994, cuando Monterrey alcanzó los 46.1 grados Celsius, un récord absoluto que, hasta hoy, no ha sido superado. Ese día, la ciudad prácticamente se paralizó. Las actividades al aire libre se volvieron un riesgo, y quienes podían, buscaron refugio bajo sombra, dentro de edificios climatizados o en fuentes de agua. Aquel episodio dejó una marca imborrable entre los habitantes del estado.
En años posteriores, el calor extremo volvió a sacudir a la capital de Nuevo León. El 10 de Julio de 2011, el termómetro marcó 45 grados Celsius. El 1 de Junio de 2004, llegó a los 44.4 grados, mientras que el 10 de Mayo de 1998, aunque fuera del periodo canicular, Apodaca vivió una ola de calor que provocó más de 45 grados y causó la muerte de cuatro personas por golpes de calor.
Este 2025, la canícula comenzó con una intensidad menor a la esperada debido a la presencia de monzones, zonas de baja presión y otras anomalías meteorológicas que han contenido, en parte, el aumento de temperatura. Aun así, los modelos actuales prevén que para la segunda mitad de Julio, un anticiclón afectará directamente a la región, provocando que las máximas alcancen nuevamente los 40 grados Celsius o incluso más, especialmente en las zonas más urbanizadas de Monterrey.
El verano en Nuevo León sigue siendo uno de los más desafiantes del país, con una canícula que no da tregua y que cada año prueba los límites del clima y de sus habitantes.


