Guadalajara, la capital de Jalisco, se prepara para un fin de semana marcado por el contraste entre altas temperaturas y lluvias intensas, especialmente este viernes 23 de mayo, que se perfila como el día más lluvioso del periodo.
Viernes: máximas de 34 °C y 90 % de probabilidad de lluvia
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Instituto de Astronomía y Meteorología, la jornada de este viernes será especialmente activa en términos climáticos. Se prevé un cielo mayormente nublado, con fuertes lluvias vespertinas que podrían ir acompañadas de descargas eléctricas y caída de granizo. Estas condiciones podrían derivar en encharcamientos, inundaciones localizadas y un aumento en los niveles de ríos y arroyos.
En cuanto a temperaturas, el ambiente se mantendrá caluroso, con máximas entre 33 y 35 °C y mínimas de 17 a 18 °C. A pesar del calor, la alta humedad procedente del Océano Pacífico y el canal de baja presión sobre el país contribuirán a mantener condiciones propicias para la lluvia.
Sábado y domingo: baja temporalmente la probabilidad, pero no cesa
El sábado 24 de mayo, la probabilidad de lluvia desciende al 40 %, aunque se mantendrán las temperaturas elevadas entre 34 °C de máxima y 19 °C de mínima. La nubosidad será variable durante el día, pero con tendencia a aumentar por la tarde.
Para el domingo 25 de mayo, la posibilidad de lluvia se eleva nuevamente hasta el 60 %, repitiéndose el patrón de calor diurno y precipitaciones por la tarde y noche. Las condiciones atmosféricas seguirán siendo influenciadas por la entrada de humedad tanto del Pacífico como del Golfo de México.
Vientos, oleaje y granizo: riesgos adicionales en la región
A estas condiciones se suma la presencia de rachas de viento provenientes del oeste y suroeste que podrían alcanzar hasta 60 km/h en zonas de Jalisco, y oleaje elevado de hasta 3 metros en las costas del estado, lo cual representa un riesgo adicional, sobre todo en áreas marítimas y cercanas a cuerpos de agua.
Un sistema de calor persistente en medio de la inestabilidad
Pese a las lluvias, la onda de calor no cede, predominando sobre el norte, centro, sur y suroeste de Jalisco, lo que crea un entorno de altas temperaturas, ambiente húmedo y condiciones de sensación térmica elevada, especialmente en zonas urbanas como Guadalajara.
Este contraste térmico, junto con la interacción entre masas de aire húmedo y seco, es el que está generando este patrón climático tan marcado, en el que se combinan días calurosos con tardes y noches tormentosas.


