Pronóstico del lunes 26 al jueves 29 de mayo: lluvias, vientos y calor sofocante
Durante esta semana, México enfrentará condiciones meteorológicas extremas, con una combinación de lluvias torrenciales, vientos fuertes y una intensa onda de calor que afectará amplias regiones del país. Las condiciones se verán influenciadas por varios fenómenos: una zona de baja presión con potencial ciclónico, la aproximación de una nueva onda tropical y una línea seca en el norte, que en conjunto potenciarán precipitaciones intensas, granizo, actividad eléctrica y torbellinos.
Lunes 26 de mayo: lluvias, granizo y calor extremo
Una línea seca sobre Coahuila, en interacción con un canal de baja presión en el noreste, provocará chubascos y tormentas fuertes en Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, con descargas eléctricas, granizo y rachas de viento de hasta 80 km/h, además de la posible formación de torbellinos en el norte de Coahuila.
Simultáneamente, otros canales de baja presión y el ingreso de humedad del Pacífico, Golfo de México y mar Caribe favorecerán lluvias muy fuertes en Michoacán, Guerrero, Guanajuato, Estado de México, Tlaxcala, Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas. En la Ciudad de México, se esperan lluvias fuertes con granizo, con temperaturas máximas de 22 a 24 °C y vientos del sur de hasta 50 km/h.
La zona de baja presión con desarrollo ciclónico frente a la costa de Chiapas aún no afecta directamente al país, pero se mantiene en vigilancia.
Temperaturas de hasta 45 °C se registrarán en entidades como Sonora, Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche y Yucatán, debido a la persistente onda de calor.
Martes 27 de mayo: ciclón en desarrollo y lluvias intensas
Durante el martes, se intensificará la zona de baja presión ciclónica, desplazándose al sur de Chiapas y Oaxaca, lo cual reforzará las lluvias intensas en el sureste y sur del país. Se prevén acumulados de hasta 150 mm en Veracruz, Puebla, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
La línea seca en el norte, combinada con humedad y divergencia en altura, generará tormentas con torbellinos en Coahuila, así como vientos de hasta 80 km/h en el noreste.
Se registrarán oleajes de hasta 3.0 metros en las costas de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, con posibles tolvaneras en el noroeste y occidente del país.
Miércoles 28 de mayo: persistencia de lluvias y altas temperaturas
El miércoles continuarán las lluvias intensas en Veracruz, Puebla, Guerrero y Oaxaca, y fuertes en Coahuila, Chiapas, Estado de México, Jalisco y Colima. Además, una nueva entrada de humedad desde el Pacífico y Golfo de México reforzará las precipitaciones en la Mesa Central y regiones montañosas del centro y sur del país.
La onda de calor persistirá, alcanzando de nuevo temperaturas de 40 a 45 °C en Nayarit, Michoacán, Tabasco, Campeche y Yucatán.
Los vientos seguirán con fuerza en Nuevo León, Tamaulipas y Durango, con riesgo de torbellinos en Coahuila, y oleaje elevado en las costas del Pacífico sur.
Jueves 29 de mayo: llega una nueva onda tropical
Una nueva onda tropical se aproximará a la Península de Yucatán, generando lluvias fuertes en Quintana Roo, mientras que el centro, sur y occidente del país continuará recibiendo lluvias intensas, especialmente en Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
La actividad ciclónica en el Pacífico seguirá desplazándose frente a las costas de Michoacán y Guerrero, reforzando el potencial de lluvias y oleaje elevado de hasta 3.0 metros en sus litorales.
Las temperaturas extremas persistirán en el norte y sureste de México, con valores de hasta 45 °C en Sonora, Sinaloa, Veracruz, Oaxaca y Chiapas, y condiciones calurosas en el Altiplano con temperaturas que superarán los 35 °C en Querétaro, Hidalgo y Puebla.
Riesgos previstos para esta semana
Las precipitaciones intensas podrían causar encharcamientos, inundaciones urbanas y deslaves en zonas montañosas. El incremento en los niveles de ríos y arroyos representa un riesgo adicional, especialmente en Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
Los vientos intensos podrían facilitar la propagación de incendios forestales en regiones de Baja California, Sonora, Durango y Yucatán, además de provocar la caída de árboles y estructuras en áreas urbanas, como Ciudad de México y Guadalajara.


