Jueves 29 de mayo con frío intenso y cielo parcialmente nublado
Este jueves 29 de mayo, Buenos Aires se despierta bajo el dominio de una ola de frío polar que no da tregua. Las temperaturas mínimas rondan los 5 °C, mientras que la máxima apenas alcanza los 12 °C, según lo informado por el Servicio Meteorológico Nacional.
Durante la jornada, el cielo permanecerá parcialmente nublado, lo que permitirá algunos momentos de luz solar, aunque sin aportar demasiado calor. El viento soplará predominantemente desde el sudoeste, contribuyendo a la sensación térmica aún más baja. No se esperan lluvias ni ráfagas fuertes, pero sí un ambiente marcadamente invernal en todo el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Viernes 30 de mayo: frío sostenido con leve aumento térmico
El viernes, la ola de frío persistirá. La mañana comenzará con apenas 5 °C, y hacia la tarde la temperatura máxima podría alcanzar los 14 °C, mostrando una muy leve mejoría. El cielo continuará parcialmente nublado, aunque en esta ocasión el viento rotará desde el noroeste, cambiando ligeramente la dinámica térmica.
Pese al frío constante, no hay probabilidades de precipitaciones, lo que representa cierto alivio para quienes necesitan desplazarse por la ciudad.
Sábado 31 de mayo: leve alivio para los friolentos
El sábado, el termómetro mostrará una mínima de 6 °C y una máxima de 15 °C, ofreciendo un pequeño “respiro” frente al frío extremo de los días anteriores. El cielo estará algo nublado, y el viento volverá a soplar desde el sudoeste, lo que mantendrá el aire frío pero sin la intensidad inicial.
Semana próxima: temperaturas mínimas en ascenso
A medida que nos acerquemos al inicio de junio, las mínimas comenzarán a subir levemente, lo que podría traer algo de alivio térmico a quienes resienten el invierno anticipado. Aunque la masa de aire polar aún domina la región, las condiciones tenderían a moderarse en los primeros días de la próxima semana.
La Ciudad de Buenos Aires sigue enfrentando uno de los episodios más fríos del año hasta el momento, con un clima seco, cielos parciales y temperaturas que exigen abrigo constante.


