Después de varios días dominados por una ola de frío polar, la atmósfera en el centro y norte de Argentina comienza a transformarse. De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el próximo cambio de semana marcará el regreso de las precipitaciones, que podrían ser intensas en varias regiones del país.
Un cambio de aire: adiós al frío extremo
Durante la última semana de mayo, las temperaturas mínimas descendieron notablemente en buena parte del territorio nacional, sobre todo en la región pampeana, Cuyo, y el norte patagónico. Sin embargo, a partir del lunes 2 de junio, se prevé el ingreso de una masa de aire templado y húmedo, que producirá un ascenso térmico significativo y dejará atrás las marcas gélidas.
Este nuevo escenario climático generará condiciones de inestabilidad, especialmente en la zona del norte del Litoral, lo que favorecerá la formación de lluvias y tormentas, algunas con posible caída de granizo.
Zonas bajo vigilancia: tormentas fuertes en el noreste
Los modelos meteorológicos actuales muestran probabilidades medias a altas de precipitaciones en provincias como Misiones y el este de Formosa, donde las tormentas podrían ser localmente intensas desde el lunes en adelante. Estas áreas podrían enfrentar acumulados de lluvia importantes en cortos períodos, acompañado de actividad eléctrica y ráfagas.
También se prevé que la inestabilidad se expanda gradualmente hacia otras zonas del Litoral, afectando con menor intensidad a Corrientes, Chaco y partes del norte de Santa Fe.
Área metropolitana de Buenos Aires: más calor, pero pocas lluvias
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), se espera un importante aumento de las temperaturas, especialmente en las mínimas, aunque las chances de lluvia son por ahora bajas. Sin embargo, dada la creciente humedad y la entrada de aire más templado, no se descarta la posibilidad de chaparrones aislados hacia el final del lunes o en la madrugada del martes.
Claves para los próximos días
A partir del lunes, gran parte del norte argentino se verá bajo la influencia de este nuevo patrón atmosférico, lo que implica una transición clara del ambiente seco y frío hacia un entorno más cálido y húmedo, típico de situaciones prefrontales o de transición estacional.
En particular, el noreste del país, incluyendo Formosa y Misiones, será el epicentro de las tormentas más intensas, mientras que otras regiones tendrán un clima más benigno, aunque con aumento paulatino de nubosidad y humedad.
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