Lluvias persistentes y suelos saturados amenazan el sur de Florida
Este martes 3 de junio de 2025, el sur de Florida, especialmente los condados de Miami-Dade y Broward, enfrenta nuevamente un día bajo amenaza de fuertes lluvias e inundaciones localizadas, tras un lunes caótico que dejó calles anegadas, tráfico interrumpido y vuelos retrasados o cancelados.
El Servicio Nacional Meteorológico (NWS) ha emitido una vigilancia por inundaciones válida hasta la mañana del miércoles, mientras que para ciertas zonas de Broward se mantiene una advertencia activa hasta las 8:00 a.m. de hoy.
Martes bajo vigilancia: aguaceros fuertes en la tarde
Durante esta jornada se espera un nuevo episodio de lluvias, aunque con menor intensidad que las tormentas severas del lunes. Las acumulaciones adicionales podrían oscilar entre 1 y 3 pulgadas (2,5 a 7,6 cm), lo que podría agravar las condiciones en áreas donde los suelos permanecen saturados. Esto se traduce en un riesgo real de nuevas inundaciones, especialmente en las zonas que ya sufrieron impactos el día anterior.
El mayor riesgo de tormentas se concentra en las horas de la tarde, impulsado por la brisa marina y el calor diurno, con temperaturas máximas en el rango bajo de los 80°F (alrededor de 27°C).
Pronóstico extendido: más lluvia hasta el miércoles, calor en aumento el jueves
El patrón de inestabilidad atmosférica persistirá hasta el miércoles, con un acumulado total de lluvia entre 1 a 5 pulgadas (2,5 a 12,7 cm) y, de forma aislada, hasta 8 pulgadas (más de 20 cm) en ciertos sectores.
Para el miércoles, se anticipan tormentas más aisladas, con máximas que rondarán los 85°F (29°C). El jueves, en cambio, marcará un cambio hacia aguaceros dispersos y un notorio aumento de temperatura, con máximas que podrían superar los 90°F (32°C), lo cual contribuirá a una mayor sensación de bochorno sobre toda la región.
Precaución en zonas vulnerables de Miami-Dade y Broward
Se recomienda estar especialmente atentos en sectores propensos a inundaciones de Miami, Hialeah, Fort Lauderdale y alrededores, donde el agua acumulada, combinada con nuevas precipitaciones, podría provocar rápidas crecidas en calles, canales y zonas de drenaje lento.


